El racismo en Ecuador
El racismo es un problema que se mantiene latente en el mundo y el Ecuador no es la excepción, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID. Este problema salta a la vista tras la agresión de la que fue víctima una menor ecuatoriana en Barcelona, España.
De acuerdo a un estudio realizado en el 2003, en el Ecuador el racismo bordea el 65%, siendo el sector afrecuatoriano el más afectado con el 88% y los indígenas con el 71%.
La problemática se refleja en el área laboral donde la tasa de desempleo para estos sectores se ubica en el 12%, siendo la tasa promedio nacional del 9%.
En declaraciones a radio Quito, el coordinador de la Agenda de la Niñez Indígena de la Ecuarunari, Guillermo Churumbi, sostuvo que en el Ecuador hay un “racismo maquillado” que en lugar de desaparecer cada vez se incrementa.
“Lo ocurrido en España, me parece similar, a lo que pasa en el Ecuador, cuando estás en los buses no te dicen con palabras pero con las actitudes racistas como: ándate al último asiento o párate, uno por cuestiones de su cultura, hay prejuicio de que el indígena es sucio o hediondo, que no tiene capacidad de pensamiento o razonamiento. Entonces podemos hablar que hay dos niveles, un racismo institucionalizado desde el Estado y otro el cotidiano en la sociedad”, manifestó.
Para el presidente del proceso Aforamérica 21, Itsen Hernández, el racismo se refleja en educación, salud, servicios básicos, para estos sectores. “Aquí se maneja un racismo solapado no te dicen no de frente pero usan simbología y cuando te escogen para ocupar una plaza de trabajo hay racismo.
En las comunidades indígenas o afroecuatorianas hay menos carreteras, escuelas y menos universidades”, precisó.
De acuerdo a los datos del INEC, la responsabilidad de racismo recae en el gobierno con el 55% y en la ciudadanía con 37%. El 78% piensa que el gobierno no hace nada por combatir la discriminación racional y más del 82% esta de acuerdo en el Estado desarrolle acciones para combatir el fenómeno.
En pocos días, miles de personas habían usado la etiqueta #TodosSomosMacacos (en Twitter, Facebook e Instagram) y publicaron fotos comiendo guineos en las redes sociales. Entre los que han participado contra el racismo están futbolistas internacionales, nacionales y locales.
Cantantes como Michel Telô y Gaby Amarantos también se sumaron a esta iniciativa, a la que se unieron incluso políticos como el presidente Rafael Correa, quien posó sosteniendo un guineo, al igual que el exmandatario nacional, Abdalá Bucaram.
No es la primera vez que un jugador oye insultos racistas o burlas en el terreno de juego por el color de su piel; lo que es nuevo es la reacción ante las burlas. Pero más allá de la campaña viral en la que ha desembocado la burla a Alves, la pregunta es si el movimiento tendrá repercusiones concretas.
Para el abogado Roosevelt Cedeño, la Constitución ecuatoriana establece el derecho de igualdad formal y material, que se apoya en el principio de no discriminación por razones de etnia. Por ello la ley sanciona cualquier forma de exclusión o trato diferenciado no justificado con hasta 3 años de prisión. “La misma Constitución dispone que se tipifique el delito de odio, por actos es actos cometidos contra alguien por motivo de raza o etnia, entre otros.
Mientras tanto, el jurista Pepe Mosquera sostiene que el Código Penal ecuatoriano incluyó lo que se denomina delitos de odio y dice que la ley sanciona toda conducta relacionada con la discriminación racial e incluso la xenofobia.

En una época de cambios acelerados, los problemas de pertenencia a determinadas identidades nacionales y a minorías étnicas, ubicadas en varios escenarios de la vida cotidiana de muchos países, se relacionan cada vez más con otras cuestiones sociales; básicamente, con la existencia de vacíos políticos y culturales que surgen con la pérdida de función del Estado multinacional en términos de integración social, re estructuración de las esferas laborales, políticas migratorias, debilitamiento de los movimientos sociales tradicionales y aparecimiento de grupos políticos radicales e intolerantes que basan sus discursos en el ataque permanente a lo extraño y distinto, identificando en ese ejercicio a lo extraño y distinto como atributos de un 'enemigo interno'.
No parece extraño, entonces, la proliferación de muchos grupos nacionalistas y de extrema derecha en Europa y otros países industrializados que hacen uso del racismo como objeto de su movilización y convocatoria ideológica.
En ese contexto, la presencia de minorías étnicas, cultural mente distintas a las mayorías 'nacionales', generan una lógica de 'diáspora', una especie de 'autocentrismc' identitario y comunitario como mecanismo de protección para hacer frente a las hostilidades desatadas por esos grupos radicales. Se ha argumentado que la división cultural del trabajo, presente en las sociedades industrializadas y en no pocas en vías de desarrollo llamadas ahora 'mercados emergentes', prepara las condiciones adecuadas para la racialización de las relaciones sociales y económicas y para la formación de las diferentes identidades colectivas que se enfrentarán y competirán unas con otras en los distintos ámbitos de la sociedad.
En ese enfrentamiento, que muchas veces se expresa como competencia por recursos, servicios, políticas de bienestar o derechos ciudadanos, aparecen sentimientos 'xenófobos' que solo pueden desarrollarse en un entorno de racismo institucionalizado o por la presencia de ideologías latente o declaradamente racistas.

El racismo, la xenofobia y la intolerancia son problemas frecuentes en todas las sociedades. Pero todos y cada uno de nosotros jugamos a diario un papel ya sea contribuyendo o rompiendo los prejuicios raciales y las actitudes intolerantes. Conviértete en un defensor de los derechos humanos, lucha contra el racismo y defiende los derechos humanos.
La revista Ethnic and Racial Studies publicó el artículo titulado “Mestizo racism in Ecuador”. Los autores son el profesor de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, Alexis Oviedo Oviedo y Karen Rotiman.
En el artículo se utilizaron entrevistas semiestructuradas con “mestizos blancos” ecuatorianos de las clases altas para dar una idea de la naturaleza del racismo en Ecuador. “Los datos de las entrevistas iluminan los detalles del racismo y la discriminación que sufren algunos de los etiquetados como mestizos, demoliendo de nuevo la idea de un mestizaje homogéneo”, dice el resumen del artículo en el que se agrega que: “Estos hallazgos contrastan con las recientes políticas estatales progresistas que abordan la difícil situación de grupos históricamente marginados o ignorados por la narrativa ecuatoriana del mestizaje, pero no miran dentro del mestizaje para luchar contra los restos de construcciones coloniales de poder y diferencia”.
Ethnic and Racial Studies es una revista académica considerada una de las más importantes en su campo. Revisada por pares, publica artículos científicos y reseñas de libros sobre antropología, estudios culturales, etnicidad y raza y sociología.
Alexis Oviedo O. es licenciado en Economía por la Universidad Central del Ecuador; maestro en Culturas y Desarrollo y doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Lovaina, Bélgica. Actualmente, se desempeña como profesor del Área de Educación de la Universidad Andina.
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